LATITUDES #podcast
¡Cumplimos 5 años!
Para celebrar el quinto aniversario del lanzamiento del proyecto, he recurrido a textos que he escrito o leído a lo largo del tiempo. Así que para empezar, comparto una reflexión que escribí cuando «Latitudes» era sólo una intuición. Una lectura que ha servido para echar la vista atrás y apreciar el camino recorrido.
Es también una invitación para que todos los que acaban de llegar, se den una vuelta por el histórico de contenidos que hemos ido publicando en los últimos cinco años.
¡A disfrutar y a continuar el viaje, a tu ritmo y en tu carril!
«Confía en el tiempo»
Escrito por primera vez el 21 de abril de 2016 y corregido para esta celebración el 1 de septiembre de 2025.
Confía en el tiempo que te ha dado la vida para vivirla.
Procura no inquietarte por su paso. Si no puedes evitarlo, recuerda ese tiempo en el que ni siquiera eras consciente de su paso y simplemente disfrutabas de no tener noción ni de las horas, ni del día de la semana.
Confía en el tiempo cuando te enamores por primera vez o, por lo menos, creas que así sea. Cuando dediques y te dediquen canciones y quizá poemas. Confía incluso cuando te encuentres en la tristeza o la nostalgia de la ruptura y la desilusión. Permite que el tiempo te enseñe a sentir, a descubrir que no se puede perder sin dolor aquello que ha sido fuente de alegría. Confía y deja que el tiempo cicatrice las heridas hasta que llegue el día en el que descubras que amar nunca tiene fecha de caducidad. Volverás a empezar.
Confía en el tiempo que has invertido en la amistad. Confía en los pasos de baile que bien aprendidos, nunca se olvidan; fija bien la mirada en los pozos comunes que nutren los vínculos aún cuando el camino separa y la crispación por los puntos de vista contrapuestos den fe de la trayectoria propia y el origen.
Confía en que el germen de la relación está en los problemas que han resuelto juntos, en el apoyo a pesar de la distancia, en las historias de las buenas fiestas y los días de pinta o los castigos por las noches interminables en las que no se ha cumplido con la hora marcada para volver a casa. Confía en ese espíritu de rebeldía que nunca dejará de estar latente en ti.
Confía en el tiempo cuando inicies un nuevo trabajo o proyecto y el impostor venga a susurrarte que hay gente más capacitada que tú, mejor que tú; cuando pienses que no das la talla o incluso cuando la impaciencia te haga sentir vulnerable. Dale “tiempo al tiempo”, moldeará tu determinación en cualquiera que sea el oficio que decidas ejercer.
Confía en el tiempo cuando no entiendas por qué te ha ocurrido lo que te ha ocurrido, cuando te compares con otros o te midas por estereotipos; cuando los prejuicios te hagan sentir solo en el mundo. Confía en el tiempo especialmente cuando en la vida encuentres la muerte y no quieras pedir ayuda y dudes y te cuestiones qué sentido queda… confía en que el tiempo te pondrá a las personas correctas cerca para escucharte y acompañarte y recordarte que el reencuentro llegará en su momento.
Confía en el tiempo… porque el único riesgo que corres es no percatarte de que te pertenece. Peligrosa sentencia es decir “no tengo tiempo”. Mal augurio para tu bienestar y tu honestidad con los demás. No pongas en una frase el desinterés por los tuyos o por las actividades que te hacen mejor. No te sientas superior, no aniquiles con palabras hirientes a tus propios sueños ni a los de otros. Trabaja en la paciencia, te llevará a decir la palabra adecuada, en el momento preciso, a la persona indicada. Incluso te dará la sabiduría para reconocer cuándo es mejor elegir el silencio.
Confía en el tiempo y no lo pienses como la suma de las horas que acumulan días que se vuelven años y te caen encima. Piénsalo como el espacio incierto que tienes para darle valor a tu existencia. Recíbelo jovial, en paz, en armonía. No lo pretendas eterno, no lo atribuyas superfluo.
Confía en el tiempo y dalo a los demás. Lleva a tus hijos al parque, visita a los abuelos, juega cartas con las amigas, ofrece un vaso de agua al caminante desconocido, festeja a los niños de la casa-hogar, riega las plantas, escribe y lee cuentos, escucha música, contempla el atardecer, ve a la cantina, ayuda al herido, paga el billete de un concierto, manifiéstate por la causa que crees. Cuando lo hagas sonríe y, sobretodo, agradece a Dios o a Buda o a la tierra o al nombre que hayas decidido darle a ese ser que sin duda existe y hace sentir tu espíritu pleno.
Por eso, si alguna vez te encuentras con “todo el tiempo del mundo”, procura hacer que valga. Agradece, anda por caminos desconocidos, corre sin prisas, inscríbete a ese curso que siempre has querido hacer, siente la vida.
Porque cuando te encuentres sólo un día en alguna latitud del mundo, quizá entenderás que la vida te ha dado todo lo que has querido y sabrás que siempre has tenido “el tiempo del mundo” para hacer que valga cada minuto.
Así que confía, confía en el tiempo que te ha dado la vida para vivirla.
¿Te gustaría recibir contenidos como este, una vez al mes en tu correo?
Si es así, te animamos a que te suscribas a nuestro boletín mensual (o newsletter).
Le llamamos “El Momento Latitudes” y en el encontrarás:
🎙️ Información sobre el podcast que producimos.
💌 Frases para reflexionar.
💓 Poemas.
📖 Fragmentos literarios.
🎬 Recomendaciones de fuentes que nos inspiran.
Para hacerlo, solo tienes que hacer clic aquí.

